Extremoduro en MutxamelLocalización: Polideportivo municipal de Mutxamel (Alicante)
Fecha: 2 de Agosto de 2008
21'00h: Artista invitado (La gripe)
23'00h: Extremoduro. Según el diario de información online de Alicante (www.información.es) hubo más de 13.000 personas, cuando se esperaban unas 10.000 para llenar el estadio. Y ¿sabeis que os digo? Que ciertamente había mucha gente.
El sábado 2 de Agosto llegamos a
Mutxamel, a pesar de llevar enganchado a una rueda del coche al señor Murphy, quien, gracias a sus leyes, hizo que llegáramos a las 23h, con el tiempo justo para coger carrerilla y buena posición para ver a
Extremoduro y sus
“Grandes Èxitos y fracasos” (último disco del grupo).
Nos habíamos perdido al
artista invitado y justo estaba el personal de backline (los pipas) trabajando con el telón echado, preparando el que iba a ser uno de los conciertos más esperados para nosotros. (Por eso no voy a decir nada de La gripe que seguro que son la hostia y eso.)
Sabíamos que éramos testigos de un momento histórico del rock nacional:
Robe volvía a los escenarios para enseñarnos una muestra más de su poesía cantada.
De repente, se abrió la parte central del telón y allí estaba:
Roberto Iniesta con su banda.
¡¡Dios!! ¡¡Qué momento!! Comenzó a tocar, y a medida que avanzaba el tema la gente se abalanzaba más y más sobre la boca de escenario. Como si de una bacanal se tratase, comenzamos a notar las carnes de aquellos que se habían despojado de sus camisetas (el calor era insoportable). Tras unos minutos, el viento fresco de la noche veraniega ya nos rozaba un pelín la tez, al relajarse un poco la marea de gente. Fue entonces cuando pudimos volver a ver de nuevo a
Robe en el escenario, entre cuernos, puños y manos abiertas, que seguían los estribillos archiconocidos de nuestra adolescencia.
El propósito de la gira: promoción de su nuevo LP,
"La Ley Innata", del que tocaron un par de temas.
De repente, el público, que no paraba de saltar y corear las canciones de siempre, como
“So payaso” o
“Donde están mis amigos”, se calló para prestar atención a las canciones inéditas, ya que el disco todavía no está a la venta.
No faltó de nada: gente a los hombros de otra gente, móviles alzados grabando o tomando fotos o dando envidia a aquel coleguita que no pudo venir al concierto, ofreciéndole una muestra que luego, cuando le preguntemos si le gustó nos responderá: “
joder, pero si no se oía una mierda, ¿en serio era la de Jesucristo García?”. También estuvo el parón de descanso entre la primera y la segunda parte, que siempre caracteriza los conciertos de
Extremoduro, un solo espectacular de
Robe en el tema “
Jesucristo García”, las cervecitas, los cigarritos, los vendedores ilegales de camisetas no autorizadas del grupo a las puertas del recinto, las sonrisas, melancolías y complicidades que provoca escuchar a un grupo centenario como es
Extremoduro… Y más cosas que mi jefe no me deja contar.
Lo cierto es que el concierto estuvo genial y la gente disfrutó cual gorrinos en barro.
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